Señales de que te equivocaste de carrera

Quizás hayas llegado a un punto en el que te estés preguntando si elegiste la carrera correcta. A lo mejor tienes dudas, sientes que no estás hecho para esos estudios o simplemente no te motivan como esperabas. No terminan de encajar contigo. En este caso es muy probable que se manifiesten algunos de los siguientes síntomas :

Preferir otras asignaturas

Lo que estudias día a día no cautiva tu atención. En cambio, envidias las materias que rinden amigos tuyos que cursan otras carreras en otras universidades. Te quedas leyendo libros o mirando documentales sobre los temas de esas otras carreras. Incluso, puede que en el último tiempo hayas aprendido más sobre esos temas que sobre los de tu propia carrera.


Malos resultados

No siempre que haya malos resultados implica que la carrera es la equivocada puesto que puede ser una carrera complicada y puedes tardar en adaptarte al ritmo de tus estudios. Sin embargo un indicio de que te equivocaste de carrera es que si a todos les suele ir mal al principio, entonces a ti te va peor que a los demás.


Lentitud al captar conceptos

Puedes ver como los demás logran entender con facilidad temas que a ti te llevan varias horas. Esto les puede pasar especialmente a los que estudian carreras donde hay mucha matemática. Pero, al igual que con el ítem anterior, tengan en cuenta que esta señal por sí sola no es suficiente para considerar que te has equivocado de carrera.


No te visualizas en esa carrera

No te ves en un futuro estudiando lo mismo. Simplemente no puedes imaginarte cursando y aprobando las materias actuales y las que le siguen. Por ejemplo, has de realizar un trabajo práctico que has de entregar en menos de tres semanas y no puedes imaginarte realizándolo de principio a fin porque o bien no te interesan los temas, o porque quizás no entiendes nada.


Facilidad con las asignaturas complementarias

Te va mejor en las asignaturas que no pertenecen al núcleo duro de tu carrera. Aquellas que tienen otra orientación. No sólo eso. Allí te sientes mejor, con más confianza y son esas materias tu único alivio entre tantas materias que no te gustan.


Síntomas físicos

Cada vez que tienes que leer los apuntes, entrar a clase o los profesores os mandan trabajos sientes algo en el estómago que no te hace sentir bien (ansiedad, nervios , dolores etc). Estando en clase tienes una sensación extraña de “no debería estar aquí”. Quizá has tenido ataques de pánico o ansiedad, tienes síntomas de depresión o te enfermas frecuentemente y faltas a clases. Esta es la señal más clara de que no estás haciendo lo que realmente quieres. Escuchar a nuestro cuerpo es la mejor manera de orientarnos.

No te imaginas ejerciendo la profesión

Cuando los compañeros o profesores comentan las posibles salidas laborales para vuestro futuro tú no te sientes identificado, te cuesta imaginarte en esa situación o simplemente no te atrae lo más mínimo. Tu objetivo es titularte, pero no te interesa para nada ejercer, sólo piensas en terminar para poder dedicarte a otra cosa.


Falta de entusiasmo

El profesor anuncia que en la clase siguiente va a explicar un tema determinado y ves como tus compañeros se entusiasman, cómo sonríen de felicidad, cómo empiezan a experimentar el famoso hype, como si se fuera a estrenar una nueva película de Star Wars. Pero a ti no se te mueve un pelo. No te interesan para nada los temas que vienen en las próximas clases… ni en los próximos años.


No investigas por tu cuenta

Terminas la clase o sales de la universidad y haces cualquier cosa menos algo vinculado con los temas que estudias. No te mantienes actualizado ni investigas nada relacionado. No tienes curiosidad en lo más mínimo por lo que estudias. Para ti es solo una obligación y nada más.


Motivación ajena

Elegiste esa carrera porque es tradición en tu familia, les hacía ilusión que la estudiases a tus padres u otros familiares y no querías decepcionarles, o es más, querías impresionarles con tu elección. Quizás te metiste a estudiarla simplemente porque el título sonaba rimbombante y es una profesión bien vista, con prestigio social, pero en realidad no tenías ni idea de en qué consistía, ni sabes si estás hecho para ella.


No quieres buscar trabajo

No muestras intención de mandar currículos o lo haces sin esforzarte. Tienes mala actitud en las entrevistas o en el fondo estás deseando que no te contraten o si ya estás trabajando que no te renueven. Cada vez que te ofrecen algo encuentras “razones” para no aceptarlo o renuncias al poco tiempo. Esta señal suele ser un indicio claro de que no deseas trabajar en ese sector y que quizás elegiste unos estudios poco congruentes con tu persona.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.